Médicos, farmacias y otras labores…

Voy escribiendo en el autobús camino del hospital. Hoy toca gammagrafía ósea de control. Como véis si no es una cosa es otra pero madrugar, ducharme y vestirme para salir me ha sentado muy bien.
Generalmente me quedo en casa a estas horas y la sensación es muy distinta. Arrancar cuesta… Pero cuando hay un motivo de fuerza todo fluye…
¿Y qué hay más importante que un chequeo por prescripción médica?
Deciros que después de borrarme del club de pádel y de empezar a tomar tratamiento para las articulaciones, prescrito por la oncóloga, me encuentro con que no la distribuyen en ninguna farmacia. ¡No hay! Ni ese ni el sustituto. Es el segundo fármaco que me conviene al que debo renunciar por falta de distribución de las farmacéuticas ¿Primer mundo, siglo XXI?
Ya he salido de la consulta y no me tocaba gammagrafía sino ¿psiquiatra?
¡Si ya digo yo que no hago otra cosa!
¡Y no os lo perdáis! Que no distribuyan un medicamento en alguna farmacia no quiere decir que en ninguna lo tengan. Y siempre podemos llamar al 061 que se ocuparía de ver dónde tienen stock. Además las farmacias hospitalarias también pueden tenerlo así que no cambiar un tratamiento por esta causa.
¡De lo que se entera una cuando hay quién se explica!
Mañana de realidades. El dolor es secundario a la hormonoterapia así que debo asumirlo ya, renunciar al deporte aeróbico y buscar plan B que me ayude a sacar…
¡Me he apuntado a yoga! Es un curso online que dura 3 meses y luego dispones de todo el material dos años más. Para mí es la mejor opción para poderlo hacer a mi ritmo y en mis horarios. Si acaba llenándome ya me apuntaré en verano en algún centro de Lleida.
Cuidaros mucho. Salud siempre
PD: La semana que viene espero veros y dedicaros mi libro «I need padel» y a veces quimio ¡Os lo recomiendo!

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